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De Goebbels a Kats: Los principios nazis que explican la estrategia de desinformación de José Kast

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En esta columna analizamos cómo se manifiestan los 11 principios de la propaganda clásica en el discurso de José Kast y el Partido Republicano, contrastando el relato mediático con datos oficiales y antecedentes históricos de la propaganda NAZI.

por Piensa Prensa

Este es un análisis de cómo la simplificación del enemigo, la repetición y las redes sociales se usan para influir en la opinión pública en Chile y el uso de los 11 principios teóricos de la propaganda de masas adaptados a redes sociales (granjas de bots) y vocerías mediáticas. Estos 11 principios de la propaganda de los nazis les dieron mucha popularidad en poco tiempo.

Verificadores de datos y archivos históricos permiten contrastar afirmaciones del discurso público con registros oficiales.

En el debate político chileno, analistas de comunicación y detractores del Partido Republicano han señalado que la estrategia discursiva de José Kast recurre a mecanismos de comunicación política comparables con los teóricos de la propaganda de masas. A través del uso intensivo de plataformas digitales y vocerías mediáticas, el sector busca consolidar un relato hegemónico.

Los 11 principios en la práctica política

  1. Simplificación y enemigo único: Reducir problemas complejos a una sola causa. Se culpa a los migrantes, a los estudiantes o al pueblo mapuche de los males del país, encasillando la disidencia bajo el término «comunista».
  2. Principio del contagio: Agrupar a diversos adversarios bajo una misma etiqueta. Se califica como «marxismo cultural» a todo el arco opositor —desde el Partido Comunista hasta la centroizquierda moderada—, eliminando matices.
  3. Exageración y desfiguración: Magnificar fallas de gestión de gobiernos adversarios para instalar la idea de un país al borde del colapso inminente.
  4. Transposición: Cargar sobre el rival las faltas propias. Ante cuestionamientos por promesas no cumplidas o falta de propuestas concretas, la respuesta recurrente es atribuir la responsabilidad a administraciones anteriores.
  5. Vulgarización: Adaptar el mensaje al consumo rápido mediante eslóganes sencillos y contenidos visuales en redes sociales, evitando explicaciones técnicas.
  6. Orquestación y repetición: Reiterar conceptos sobre delincuencia o expulsión de migrantes para fijar la agenda mediática, aun cuando los datos oficiales difieran de los discursos.
  7. Renovación constante: Lanzar críticas diarias en plataformas digitales para que el adversario no tenga tiempo de responder antes de instalar un nuevo tema.
  8. Verosimilitud y datos fragmentados: Diversas unidades de verificación periodística como CIPER Chile o El Mostrador han analizado el uso de datos inexactos sobre delincuencia en alocuciones públicas, lo que ha derivado en presentaciones ante la Contraloría General de la República por la difusión de indicadores desproporcionados.

«Al encasillar a toda la oposición bajo una misma etiqueta, el relato se reduce a una opción binaria y moral: ‘libertad versus caos’.»

  1. Silenciación de logros ajenos: Ocultar noticias favorables al rival. En el ámbito legislativo, un ejemplo fue el debate sobre la Ley N° 21.818 (que excluye a condenados por violencia intrafamiliar de las pensiones de sobrevivencia): aunque se presentó como parte de una agenda propia de mano dura, fue resultado de un consenso transversal tramitado por la Superintendencia de Pensiones en agosto 2025.
  2. Transfusión y uso de mitos: Apelar al patriotismo tradicional y al temor a la pérdida de identidad frente a la inmigración o a las demandas de pueblos originarios.
  3. Unanimidad ficticia: El uso recurrente de conceptos como «el sentido común» o «la mayoría silenciosa» busca instalar la noción de un consenso generalizado, presentando a los disidentes como una minoría ajena a la realidad nacional.

Goebbels es seguramente uno los personajes más enigmáticos de la historia reciente. En su haber cuenta estrecha amistad con el dictador Adolf Hitler, gracias al cual ocupó en los años del régimen nazi el cargo de ministro de Ilustración y Propaganda.

El despliegue en plataformas digitales y la repetición de conceptos clave forman parte central de la comunicación política contemporánea.

Tras la deteción de Fernando Cerimedo en Bolivia, conocido por su trayectoria como estratega digital de diversos líderes de derecha en América Latina, además de ser fundador del portal La Derecha Diario y de la agencia de marketing político Numen.

Ha sido caracterizado por el uso de “campañas negativas” (difusión incisiva de información perjudicial sobre rivales políticos) y ha admitido públicamente contar con miles de “trolls” para alterar algoritmos y manipular la relevancia de diversos temas en redes sociales.

¿Qué es una granja de bots?

Una granja de bots es un esquema de operación coordinado que utiliza miles de cuentas de “trolls” para intervenir de forma masiva en las redes sociales y plataformas digitales. Se ubican en espacios físicos, a menudo utilizando una gran cantidad de teléfonos móviles. Su objetivo principal es influir en los algoritmos y alterar la relevancia de diferentes temas en internet, logrando que ciertos contenidos o debates se posicionen artificialmente por encima de otros. A menudo, se utilizan para propagar de forma incisiva información perjudicial contra rivales políticos.

Fernando Cerimedo se encuentra detenido en Bolivia bajo prisión preventiva por el presunto delito de feminidio en grado de tentativa , al ser acusado de actuar como el autor intelectual de un ataque con armas de fuego contra su expareja

Esta articulación discursiva se inserta en un contexto histórico y estratégico particular. Respecto al origen familiar de José Antonio Kast, investigaciones sustentadas en el Archivo Federal de Alemania confirman la filiación de su padre, Michael Kast, como militante del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP). Asimismo, investigaciones sobre violaciones a los Derechos Humanos en Paine —respaldadas en declaraciones judiciales recopiladas por periodistas como Manuel Salazar y plataformas de memoria histórica— señalan la colaboración logística prestada por civiles de la zona a las fuerzas de seguridad durante la dictadura militar.

Por otra parte, analistas citan despliegues como la «Operación Cancerbero» —el traslado masivo de reclusos hacia el Penal La Laguna en Talca— como un ejemplo de gestión de agenda. Aunque fue presentado por el Ejecutivo como un hito en control penitenciario, estudios como la Encuesta Criteria revelaron que más del 50% de la ciudadanía percibió un impacto acotado en la seguridad general.

Críticos del sector advierten que esta dinámica busca desviar la atención de debates de fondo, tales como la apertura del secreto bancario para combatir el crimen organizado, la protección de humedales o la gestión ambiental de los recursos naturales del país.

En la arena política contemporánea, el uso intensivo de plataformas digitales, frases simples y la construcción de un «enemigo único» son herramientas clave para moldear la opinión pública.

Estos son Los 11 principios de la propaganda nazi creados por Goebbels:

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

En esta nota analizamos cómo la simplificación del enemigo, la repetición constante y el uso de redes sociales se articulan en el discurso de José Antonio Kast a la luz de la propaganda clásica.

De Goebbels a Kats: Los principios que explican la estrategia de desinformación del actual presidente de Chile.