La mega reforma aprobada esta madrugada, es beneficio para ricos, y (más) miseria para las personas con menos recursos. Aquí te lo explicamos con peras y manzanas
Anoche el gobierno de José Kast aprobó la megarreforma en el Senado, consiste en baja PERMANENTE de impuestos a las grandes empresas y les congela los impuestos hasta por 20 años a las mega inversiones.
En naciones con alta evasión o mercados informales, recortar los impuestos corporativos no garantiza mayor inversión, sino que impacta directamente el financiamiento de servicios públicos.
Dentro de esa megarreforma se aprobó un controvertido paquete tributario que incluye, entre otras cosas, una reducción al impuesto que pagan las utilidades de una empresa desde un 27% a un 23% de manera gradual.
Una disminución de impuestos supone menos ingresos a las arcas fiscales en un momento en que hay escasez de recursos. Sin embargo, el gobierno argumenta que la rebaja será un incentivo para que las compañías inviertan más, generen empleos y se genere una expansión económica.
«Esto no es un impuesto que baja para los ricos. Es un impuesto que baja para las empresas, para que tengan más dinero para invertir», dijo el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al justificar el descenso de tributación de las empresas. «El problema no es recaudar más, sino crecer».
Un argumento similar defendió el presidente de EE.UU., Donald Trump cuando bajó el impuesto federal que pagan las empresas de 35% a 21% en 2017.
¿Aumentó el crecimiento económico? Eso sigue siendo objeto de debate. La respuesta es sí o no, según la visión del economista al que se le pregunte, porque en estos asuntos no existe una respuesta 100% técnica.
Se sabe que esta reforma y en este caso la exención tributaria beneficia a las personas mayores con más recursos. ¿Cuánto ganan esas personas? En el material preparado por Nicolás Bohme del Observatorio de Políticas Económicas (OPES) se observa el siguiente cuadro de cifras:
En Chile,el tramo de ingresos top 1% corresponde a 150.502 personas que perciben mensualmente un promedio de $79.094.086.
El tramo de ingresos top 0,1% corresponde a 1.505 personas que perciben mensualmente un promedio de $5.265.364.095

Si así fuera, bastaría con analizar los ejemplos de países donde se han recortado impuestos corporativos y determinar si aumentó el crecimiento exclusivamente por la rebaja tributaria.
Con la aprobación de la Mega reforma, las Pymes, personas de clase media y baja, son las más perjudicadas
De todos modos, se han publicado algunos estudios que analizaron si las empresas beneficiadas con la rebaja tributaria reinvirtieron sus fondos en actividades productivas que crean empleo y empujan el crecimiento.
La evidencia arrojó que una parte significativa de las ganancias que obtuvieron las empresas en EE.UU. con la rebaja impositiva de Trump fue destinada a la «recompra de acciones» (stock buybacks, en inglés), un mecanismo que benefició directamente a los accionistas y los altos ejecutivos (patrimonio personal de los grandes empresarios)
Impuestos a nivel internacional ubica a Alemania con un 29,9% o Japón con un 29,7%, Australia con un 30% o Nueva Zelanda con un 28%.
Al hacer comparaciones entre países, los análisis internacionales consideran muchos otros factores más allá de la tasa impositiva.
«La tasa corporativa es solo uno de los múltiples elementos de un sistema tributario que afecta la decisión de invertir», advierte Damián Vergara, profesor del Departamento de Economía de la Universidad de Michigan.
«Cuando uno solo mira la tasa, está comparando peras con manzanas, sobre todo considerando el hecho de que Chile no tiene impuestos locales y tiene un nivel más alto de integración en su sistema impositivo que la mayoría de los países de la OCDE».
En ese sentido, la comparación internacional puede resultar «engañosa».
Para tener una fotografía más completa, expertos como Van Dender le prestan atención a la tasa efectiva, es decir, los impuestos que realmente pagan las empresas después de todos los descuentos a los que pueden acogerse.
Esa tasa «real», por decirlo de una manera simple, se llama técnicamente tasa efectiva promedio, (Effective Average Tax Rate en inglés).
Sobre la propuesta del gobierno, destacados econimistas señalan que ve en ello algunos riesgos, como la caída de la recaudación y un potencial aumento de la desigualdad porque, si se aprueba, «los más beneficiados serían aquellas personas que están en la parte alta de la distribución de ingresos».
Por el otro lado, la potencial ventaja es que se produzca un efecto positivo en la inversión que podría traducirse en más empleos y mejores salarios, pero esta ventaja «es más incierta» dadas las complejidades del sistema tributario chileno y el tipo de empresas que eventualmente se beneficiarían.
En el caso de la invariabilidad tributaria, que fijó condiciones impositivas en 10 años para las inversiones de 50 millones de dólares, en 15 años a las de entre 50 y 350 millones y en 20 años para las inversiones superiores a ese rango. Habrá una tasa corporativa de un 1,5% a las empresas que se acojan a la invariabilidad.
Respecto a la restitución de gastos a aquellas empresas, cuyos proyectos han sido revocados en una Resolución de Calificación Ambiental, varios senadores de oposición hicieron ver que esta medida “es única en el mundo, absolutamente irregular y con fallas jurídicas evidentes”. Pese a ello, se aprobaron los artículos relacionados con 26 favor y 24 en contra.
La primera etapa del modelo neoliberal, que comprendió los años 1974 a 1982, se caracterizó por una férrea ortodoxia de los postulados liberales suscritos por grandes empresarios. Como respuesta a las políticas contractivas adoptadas durante esos años, se experimentó un elevado índice del desempleo, disminución de los salarios, numerosas quiebras de empresas y desaliento en la formación de capital de inversión, principal motor de crecimiento y progreso.