Confederación de Sindicatos Bancarios y del Sistema Financiero rechazan las violentas expresiones del economista David Bravo.
Ante las ofensivas y violentas expresiones del economista David Bravo, líder de la Mesa de
Reactivación Laboral, quien descaradamente tildó a la clase trabajadora de ser «un cacho»,
manifestamos nuestro repudio absoluto
- Una agresión intolerable a la dignidad nacional: Los dichos de David Bravo
ultrajan la moral de millones de familias que sostienen al país. Este desprecio
explícito solo encuentra eco en las facciones más retrógradas de la sociedad;
sectores conservadores que añoran revertir la historia para erradicar conquistas
sociales que tomaron décadas de lucha civilizatoria. - La crueldad de la doctrina neoliberal: La verdadera gravedad radica en que este
menosprecio emana de una vocería institucional oficial. Queda al descubierto la
ideología despiadada que los moviliza: una visión mercantil que pretende normalizar
la generación de empleo a cualquier precio, arrasando con los derechos más
básicos bajo el pretexto de la eficiencia económica. - Un caballo de Troya empresarial: La denominada «Mesa de Reactivación Laboral» -instaurada en mayo por el Ministerio del Trabajo y capturada por académicos
guardianes del modelo de mercado- opera como la punta de lanza de esta ofensiva.
En tiempo récord, articularon un paquete de 22 medidas que utiliza subsidios
cosméticos a mujeres y jóvenes como una pantalla para camuflar una agresiva
desregulación patronal. - Instrumentalización perversa de la crisis: Rechazamos el uso de las urgencias
del pueblo para validar un retroceso histórico. El escenario laboral es crítico, con un
desempleo general del 9,1% (que se dispara al 10,5% en mujeres) y un
estancamiento de 40 meses con desocupación sobre el 8%. Sin embargo, es una
perversión ética utilizar estas cifras para precarizar y desproteger a las víctimas de
su propio modelo económico. - La trampa del despido libre y gratuito: El núcleo más destructivo del informe es
la liquidación de la «indemnización por años de servicio». Este derecho histórico es
el único freno ante la arbitrariedad empresarial y consagra el trabajo como un
derecho fundamental. Pretender reemplazarlo por un fondo derivado de seguros de
cesantía es una burda maniobra para eximir al empresariado de sus
responsabilidades financieras, otorgándoles impunidad total para ejecutar despidos
masivos al arbitrio del mercado.
No toleraremos que se use el desempleo –cuya consecuencia es fruto de políticas
económicas donde las y los trabajadores jamás han tenido injerencia y responsabilidad–
para seguir profundizando la precariedad de la clase trabajadora y agigantar los privilegios
corporativos.
¡A la insolvencia del empresariado, responderemos con la fuerza de la organización!
Confederación de Sindicatos Bancarios y del Sistema Financiero.
